¿Comprimir y enrollar compromete la calidad de la espuma?

¿Comprimir y enrollar compromete la calidad de la espuma?

¿Por qué enrollar?


El aumento en el costo del transporte ha llevado a los clientes y proveedores a repensar el formato de envío de espuma, dada la idea de comprimirlo y rodarlo. Esta práctica reduce el espacio ocupado por el material en el camión donde se transporta, así como en el almacén donde se almacena. En consecuencia, se ha producido una reducción del coste del transporte, ya que en el mismo camión es posible asignar más material, salvaguardando siempre el límite de peso autorizado (ya que esto implica un aumento de la tasa o impedimento de transporte). Por lo tanto, la compresión y la espuma rodante se ha vuelto común entre los fabricantes.

 


¿Cuáles son los cambios causados en la espuma?


Técnicamente, el bobinado puede causar cambios estructurales y mecánicos en la espuma. Sin embargo, todo depende de las propiedades y la calidad de esta.


Una espuma de calidad debe mantener sus propiedades en el tiempo, con el uso correcto. Para medir la resistencia de la espuma a la compresión, medimos su compression set (fatiga estática), que mide, como porcentaje, la pérdida de espesor de una muestra de espuma después de una compresión prolongada (alrededor de 22h según la prueba realizada).


La compresión es una deformación impuesta que causa cambios en la espuma. Debido a que el impacto del bobinado de espuma depende de la compresión a la que está sometido, el valor establecido de compresión ayuda a predecir su comportamiento para que podamos determinar qué espumas se pueden o no comprimir. Las espumas con valores de compression set más bajos a menudo ofrecen mejores respuestas de rendimiento.


Uno de los cambios que pueden ocurrir con el devanado y la compresión de la espuma es la pérdida de espesor. Cuando se comprime, la espuma nunca recupera inmediatamente su espesor inicial. Tarda hasta 48 horas en recuperarse.


La compresión también puede causar cambios en la dureza de la espuma. Una espuma sujeta a compresión para el bobinado tendrá una dureza inferior a la dureza que tenía inicialmente. Sin embargo, la espuma no pierde calidad porque conserva su estructura.


También es importante tener en cuenta el tiempo en el que los materiales estarán sujetos a esta compresión y bobinado. No es aconsejable que los materiales permanezcan rizados durante más de 3 meses.


Las condiciones climáticas a las que se expondrán los materiales son otro factor a tener en cuenta. Sabemos que los climas cálidos y húmedos dificultan el proceso de recuperación de espuma. En el caso de algunas espumas viscoelásticas, el frío también dificulta el manejo, ya que la espuma aparentemente se vuelve más difícil cuando se somete a temperaturas más bajas.


Sin embargo, el proceso de bobinado en sí tiene una influencia en el cambio de la calidad de la espuma, ya que, si se realiza mal, puede afectar a su rendimiento.

 

En cierto modo, teniendo en cuenta la relación coste/beneficio para ambas partes (fabricante y comprador), la compresión y el bobinado son la mejor opción siempre que se respeten las indicaciones descritas. La pérdida de calidad puede ser casi inexistente.


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